viernes, 21 de marzo de 2014

DÍA MUNDIAL SIN CARNE Y ALGUNA COSITA MÁS

¡¡Hola!!

Vaya días están haciendo, ¿eh? Parece que ya es verano (aunque siempre me acuerdo de eso de 'hasta el 40 de mayo...'). El sol nos da vida y a mí me cambia hasta el carácter; estoy más alegre y aprovecho para salir con los perros a pasear y sentarnos a tomar el sol un rato.


Ayer, fue un día muy bonito, ya que se celebraban varias fechas importantes: comenzaba la primavera, era el día internacional de la felicidad y el día mundial sin carne.

¡¡Por mí, todos los días podían ser 20 de marzo, la verdad!!

Vivo en una zona donde es tradición que, parte de la población, se dedique a la industria cárnica y a lo largo de este pueblo hay mataderos y granjas. Es más, hace un mes aproximadamente, se celebró en pleno centro una degustación preparada in situ de carne de cerdo. Incluso si todavía consumiera carne, sería incapaz de llevar a mis hijos a ver cómo elaboran morcillas o chorizo de un cerdito que acaba de morir... :(

Nosotros celebramos en casa el Día Mundial Sin Carne y estos son los platos que elegí:

Pasta con salsa de calabaza y albahaca. De postre, mandala de pera, plátano,
fresa y papaya deshidratada.
Y de cena, hamburgesa de espinacas y algas (riquísimas) y kiwi. No soy muy
golosa, pero alguna que otra cucharada de crema de cacahuetes cayeron, ;)
Me estoy aficionando a la decoración de platos (así, voy practicando para cuando tenga un bebé, jiji) y estos son algunos de los que he visto por la red, últimamente. ¿A que son bonitos?




mandala de frutas de www.ultreiarural.com 
Parece que no, pero un plato colorido y bien montado llama la atención y abre el apetito. ¡Qué rico todo!

Es posible cocinar sin alimentos de procedencia animal, lo único que hay que volver a crear un hábito de comidas y productos nuevos. Al principio, puede costar, pero una vez que sabes qué comer y dónde comprar, es cuestión de organizarse. Y la satisfacción personal es tremenda...

Ahora estoy investigando dónde comprar productos de cosmética naturales; estoy dejando de usar, poco a poco, champús, geles y demás cosas para el baño y maquillaje. Estoy buscando tintes para el pelo naturales, perfumes ecológicos etc. Asi que, si me dais algún consejillo, lo agradeceré.

El mes pasado compré en Quivera Cosmética (están, casualmente, aquí donde vivo) y estoy encantada con el desodorante de Rosa Mosqueta y el cacao. Le hice un regalo a una amiga que incluía contorno de ojos, jabón natural de romero y aceite de argán. ¡Le están gustando mucho!

Otro pedido que he hecho ha sido a Nandasica (la podéis seguir en Facebook) y estoy deseando que me llegue (ya os lo enseñaré). He pedido con una compi del trabajo y nos hemos vuelto locas!!! Desde champú sólido, hasta loción exótica capilar, pintalabios y productos de limpieza (que, por lo que nos dijo por correo, con un producto tienes para limpiar la casa y no necesitas fregasuelos, sprays varios etc.).

Yo que era de comprar (y gastar) un pastón en cremas de marca y ahora no quiero ni verlas. No por nada, si no porque por menos dinero tienes productos ecológicos y naturales con menos componentes químicos y más beneficiosos. Ahora veo parabenes, parafinas, aceites minerales etc y miro para otro lado.

Y si no, haced la prueba: mirad las etiquetas de todo cuanto compréis y veréis cuántos conservantes o colorantes innecesarios llevan los productos.. Si para un simple producto, leéis decenas y decenas de ingredientes y, encima, no entendéis la mayoría, yo de vosotros no lo compraba. Desafortunadamente, en los supermercados, perfumerías etc falta más concienciación y apoyo a los productos naturales o artesanos.

Hace poco, me regalaron estas sales de baño de cultivo ecológico de la marca Naturderm botanics y es una marca comprometida con lo natural y sin ingredientes de origen animal. Su cosmética está basada en el Ginkgo, el árbol más antiguo del mundo y sus hojas combinan sustancias activas contra los radicales libres, reafirmando la piel y contra el envejecimiento prematuro.

puedes ver más información de la marca, aquí.
Aunque cada vez más tenemos más empresas y marcas que tienen en cuenta el medio ambiente y no testan en animales, no está mal aprender a elaborar nuestros propios productos. Con nuestras manos y lo que nos ofrece la tierra, podemos hacer más de lo que pensamos.

¡¡Un besico y buen fin de semana!!

domingo, 23 de febrero de 2014

LA MAGIA DE ENCONTRARSE

Los que me conocen saben que el mar ocupa un lugar muy importante en mi vida: viví casi 5 años en la playa (sin contar los largos veranos que pasé de pequeña), me gusta salir a pasear por la arena y siempre que he estado nerviosa o preocupada por un acontecimiento he necesitado sentarme en la orilla del agua y mirar al horizonte. Me recarga las pilas y me hace sentir bien...será que es mi 'medio', ya que soy piscis.


Aún viviendo en la playa fenomenal, tanto M. como yo, necesitábamos un cambio y nos mudamos a donde vivimos actualmente. Aceptar este hecho me costó, pues me resistía a soltar, a dejarme llevar. Pensaba en cómo iba  a vivir sin tener el agua tan cerca, pero en el fondo, sabía que necesitaba salir de mi burbuja.

Ahora, pasados dos meses, me siento plena: vivo en un entorno tranquilo y lleno de árboles, otra de mis pasiones, con agua cerca (aunque sea el de una piscina) y con una casa más acorde a nuestras necesidades (pequeñita, pero con un gran jardín para que disfruten nuestros perros y nosotros).

Incluso a Otto y a Yuna se les ve más felices y contentos. Además, la mayoría de nuestros vecinos (por no decir todos) tienen perros.


Pues bien, el domingo pasado mi vecina Inma organizaba una comida que, según me dijo, realizada todos los años y las personas que asistían eran, además de buenos amigos y residentes en nuestra zona, amantes de los animales y, algunos de ellos, vegetarianos. '¿Qué?' -pensé yo-, '¡con lo difícil que es ir a una reunión de amigos y que, al menos, 3 o 4 de ellos sean vegetarianos!' '¡Qué bien!'.

Yo opté por llevar dos bizcochos, dado que éramos 13: uno de chocolate y naranja (pincha aquí para ver receta) y otro de plátano y almendras, ambos totalmente veganos.

El bizcocho de plátano y almendras, con un toque de canela
y cardamomo.
A María y Pablo ya los conocía, pues también son vecinos, pero fue un gusto encontrarme con gente maravillosa como Sandra, Carlos, Bego, Sergio, Ángeles, Miguel, Pilar y Agus.

Inma puso primero un aperitivo en el jardín, como podéis ver:

A mí me gustó mucho el paté de pimiento y el paté de queso azul
con apio y zanahoria para untar.
Y, ya dentro de casa, pues hacía algo de fresquito, una riquísima y tradicional comida, de esas típicas de las abuelas, auténtica y sencilla: Potaje de trigo. Mi intención es probar a hacerlo yo, así que ya colgaré la receta.

Todo preparado con cariño y unas flores que olían de maravilla.
Después de la comida, llegaron los bizcochos: el de Sandra (de manzana, ummm!) y los míos, así como una infusión de Rooibos Oriental para las chicas y, café, para los chicos, jeje!
¡Ñam, ñam!
Lo mejor fue la amabilidad y simpatía de todos, las conversaciones y risas, la prepada mesa y comida de Inma, su gratitud.

Ellos, al igual que M. y yo, sienten amor por los perros, por los animales y están muy sensibilizados con el tema. Todos han rescatado a animales y han adoptado a otros, algunos de ellos con problemas que han supuesto un reto.

Esta reunión ha traído a mi vida varios regalos: el primero, el convecimiento de saber que estoy donde debo, en mi camino y, los otros dos, en forma de libro:

Regalo de Pilar y Agus, ambos escritores de esta novela histórica y de aventuras,
ambientada en el siglo XIII.
He empezado a leer el libro y me está enganchando y, a mí, como un libro me guste, no hay momento para nada más, jaja!. Os recomiendo su lectura.


Y el último regalo fue este librito, una recopilación de los guisos tradicionales de casa de Inma, elaborados por su madre y explicados en este libro. Es el particular homenaje de sus hijos a ella.

Hay muchos que llevan carne o pescado, pero otros no, y son facilísimos de hacer. Prometo hacer alguno y comentarlo en el blog, porque yo soy de cuchara y guiso (que se lo digan a mi abuela).

Gracias de corazón por todo.

** Debería haber hecho más fotografías pero estaba tan 'agusto', que se me olvidó...

domingo, 9 de febrero de 2014

MI BIZCOCHO ESTRELLA

Me encanta cocinar.

Creo que todos los que somos vegetarianos o veganos tenemos ese punto en común: la cocina. Por lo general, nos gusta probar platos nuevos, innovar, sorprender a los amigos o, simplemente, a nosotros mismos; comer, degustar....

Cuando hace poco, una amiga me decía: 'Yo no podría, es que a mí me gusta mucho comer', le tuve que llevar la contraria: 'Pero bueno, ¿y es que a mí no?'. Pues eso, desde que mis hábitos cambiaron, disfruto más de la comida, de cocinar, porque me queda la satisfacción interior de comer respetando.

Y dentro de los alimentos que más me gustan está el chocolate y la naranja. Así que os dejo esta receta que saqué de la web Begin Vegan Begun. Nada más verlo, vi que tenía todos los ingredientes y tarde nada y menos en hacerlo.

Si tenéis algún compromiso o queréis hacer un postre rápido, fácil y rico, este es vuestro plato.

El original de la web
Y aquí, el mío...
De todos modos, no suelo tener mucha paciencia para la repostería, así que siempre intento buscar recetas facilitas. Otro bizcocho que antes hacía más a menudo es este:


Las veces que lo hice sí llevaba huevos (ecológicos), pero desde que estoy usando la harina Yolanda, esto ya no es problema. Excepto porque este no lleva naranja y la harina es de espelta, por lo demás es muy parecido.

Mi próximo reto es hacer unas magdalenas tan buenas como las de sirope de agave y manzana de La Subirana, Taller de Pan (son de Molina de Segura y tanto el pan, como la repostería que he probado, son una maravilla). Los podéis seguir en Facebook (hacen talleres a menudo).

A ver si encuentro alguna receta sencilla y la subo al blog.

¡Besitos!

sábado, 25 de enero de 2014

CELEBRACIONES SIN VÍCTIMAS

¡Buenas tardes!

Ayer, celebramos en mi centro la festividad de Santo Tomás de Aquino y, como viene siendo costumbre, se realizaron pruebas (gymkana, bailes, etc) y una comida-convivencia entre alumnos y profesores.

Como los tutores debíamos estar con cada grupo en la comida, nos pasaron días antes una circular sobre los alimentos que NO podían llevar al centro. Esta información está recogida en el Decreto 97/2010 por el que se establecen las características nutricionales de los menús y el fomento de hábitos alimentarios saludables en los Centros Docentes no Universitarios.

Leído el decreto (son tan sólo 7 folios) me parece incompleto, pues sólo nombra a aquellos alimentos que no se pueden consumir en el centro escolar, pero no establece unas normas claras de actuaciones para fomentar el consumo de alimentos saludables.
Es más, en un comunicado relativo a la aplicación de este decreto, se permite el consumo de leche de vaca (aún sobrepasando los límites de grasa no permitidos) por ser "alimentos que tienen un gran interés nutricional que no debe desaprovecharse en los escolares". ¡?!¿


Felices, unidos y libres.
Ecoosfera
SineDie Blog

¿No creéis que se deberían fomentar la introducción de nuevos alimentos más saludables y sin procedencia de origen animal? No sólo los que elaboran las leyes, sino la comunidad educativa (profes, directores, etc) deberíamos plantearnos un cambio de actitud y consumo.

Bueno, es que siendo sincera, creo que la escuela debería cambiar sus referentes, criterios, formas de enseñar, de mostrar un mundo más bonito y libre a los alumnos pero, este tema, creo que lo abordaré más detenidamente en otra ocasión.

Siguiendo con la celebración de ayer, me llama muchísimo la atención que no se permitan alimentos hipercalóricos, etc pero sí dejen que consuman chocolate y churros porque estos los traía una empresa al centro. ¿Dónde está aquí la coherencia? ¡No lo entiendo!

Podéis consultar y leer el decreto y ya, sacad vuestras propias conclusiones porque a mí, además de este tema, me llamó la atención otro.

En la comida posterior a las actividades,los alumnos podían decidir si hacer barbacoa o migas; los míos decidieron hacer barbacoa pero tan sólo pensaron en comprar carne. Yo les intenté convencer (algo que tampoco me gusta, pero les quise mostrar mi opinión), aunque la lista de la comprar sólo reflejaba carne, pan y salsas.

Yo opté por llevarme mi comida, empanada de verduras y les hice un bizcocho vegano (del que ya pondré la receta), que les gustó mucho. La verdad que me lo pasé de maravilla, aunque me quedó un pequeño vacío por el tema de necesitar siempre que hay una celebración, alimentos de origen animal. ¡Es que no sabemos comer sin carne!

Mi pensamiento días antes había sido comentar con los demás tutores el organizar una comida con pequeñas y fáciles recetas veganas o vegetarianas (yo les facilitaría las recetas y cada uno las elaboraría en casa o allí mismo) pero cuando vi que mis propios compañeros estaban organizando una comida posterior a esta de paella con carne, desistí del intento.

Pastel de verduras y queso vegano, por ejemplo.
A mis niños les sobró comida (y eso que les avisé que en las barbacoas se compra siempre de más y que lo hicieran con cabeza) y creo que no disfrutaron en sí del comer (que no quiere decir que no lo pasaran bien). Yo disfruto más de lo que como y de manera más consciente desde que cambié mis hábitos. Y eso, es lo que quería transmitir en el blog hoy: el ser conscientes de lo que comemos y de dónde viene eso que nos echamos a la boca sin más.

Cuando dejé de consumir carne o pescado, empecé a ver el mundo de otra manera y a no comer por comer, sino por placer y con sumo respeto a los animales que quería pero no amaba, porque antes eran parte de mi dieta. 

Aquí os dejo alguna foto de ayer y me despido con la esperanza de que el cambio necesario para aceptar que, aquello que normalmente comemos, tiene vida y merece vivirla tal y como nosotros, llegue algún día.

Con mi alumna Hakima, tomando té árabe. ¡Riquísimo!
Mis niños de 4º ESO 
Feliz finde a todos.

lunes, 20 de enero de 2014

LA POESÍA ES UN ÁRBOL SIN HOJAS QUE DA SOMBRA

Ni mucho menos quisiera compararme a Saramago pero al igual que para él, los árboles son una parte fundamental en mi vida. Tengo la necesidad continua de abrazarlos y llenarme de su fuerza y energía.
Además de formar parte de nuestro medio, yo los considero seres identificados, llenos de vida y sabiduría. 

Con el Guadalquivir de fondo.
El árbol de las lenguas que hemos hecho mis alumnos de 3º ESO y yo.
Cuando siento la necesidad de abrazarlos, me invade una gran serenidad y equilibrio. Para mí, son seres que permanecen inmóviles al paso del tiempo, viendo las cirscunstancias más hostiles o más bonitas, pasar ante su presencia. Son fuertes y valientes, pues se entregan al frío invierno desprovistos de pesadez y cargas; así, tal cual son, se muestran.

En un descanso, después de recoger almendra.
Luego, nos cobijan en caso de lluvia y nos dan sombra cuando el sol nos invade. Y ellos siguen allí, como símbolo de lo sabia que es la naturaleza y cómo se adapta al devenir de nuestro mundo.
Lloran, se mueven, viven y mueren, renacen, crecen...¿Qué no hacemos nosotros?

Nada más abrir la ventana de mi dormitorio, este árbol me saluda.
El árbol que 'casi' fue derribado y, tumbado, ve la vida pasar.
Sin ellos, no podríamos seguir nuestro camino. La tierra es parte de nosotros y cuidarla y mimarla es parte de nuestro proyecto.


“Soy nieto de un hombre que, al presentir que la muerte estaba a su espera en el hospital a donde lo llevaban, bajó al huerto y fue a despedirse de los árboles que había plantado y cuidado, llorando y abrazándose a cada uno de ellos, como si de un ser querido se tratara.”

Palabras de José Saramago sobre su abuelo.

domingo, 24 de noviembre de 2013

¿QUÉ ES EL VEGANISMO?

¡Buenas tardes!

Últimamente, me han hecho esa pregunta muchos amigos y conocidos. El término 'vegetariano' sí es más conocido, algo familiar. Pero si dices que eres vegano, al menos en mi círculo, el gesto de sus caras cambia.

Yo estoy en proceso de serlo. Y digo en proceso porque voy a mi ritmo. De todos modos, no me gustan las etiquetas, quiero hacer las cosas por pura convicción  y no siguiendo modas u opiniones de otros.

Actualmente, consumo huevos ecológicos y queso de cuajo no animal. He dejado la leche (fue de las primeras cosas que dejé), los lácteos (los tomo de soja, aunque esta no me termina de convencer) e intento no tomar productos fuera de casa que lleven leche (no lo creía pero, es taaaannn difícil encontrar productos que no contengan trazas u otros derivados o ir a un restaurante y cenar sin culpas).

He bajado el consumo de queso bastante. Ahora miro las etiquetas y busco los que sean de cuajo vegetal, investigo por internet las empresas y me informo más que antes. A veces, yo misma me digo: <<Yasmina, deja de engañarte, sigues consumiendo productos de origen animal>>; así que, teniendo en cuenta mi conciencia y no cayendo en sentimientos de culpabilidad, busco que las prácticas hacia estos animales sean más respetables. También intento comprar y utilizar productos no testados en animales, naturales, ecológicos y sin tanto ingrediente químico (cuanto más natural posible, mejor).

Hace poco, he descubierto una marca de quesos elaborados con cuajo vegetal y ecológicos. Se llama SUJAIRA y proceden de una empresa cordobesa llamada QUESERÍA DE LA SIERRA SUBBÉTICA (pincha aquí para ver más información).

Puedes seguirlos en Facebook
Creo que es cuestión de tiempo, de probar en casa recetas y elaborar yo misma productos sin estos dos ingredientes. Lo último que hice, fue una tortilla de patatas (como su nombre bien indica, sin huevo) y estaba bien rica.


Es verdad que me siento muy bien conmigo misma y eso es con lo que me quedo. Antes, tanto mi chico y yo consumíamos mucho queso (demasiado) y huevos. Ahora lo hacemos de manera consciente y ocasionalmente.

Os dejo con un reportaje del programa 'El escarabajo verde' en el que, de manera amena y consecuente, se explica qué es el veganismo:


En esta presentación se puede leer de forma resumida en qué consiste el veganismo:


Y, si no, en la red hay cantidad de blogs, webs e información. Las que yo suelo visitar son:


Buen domingo...Ciao!

jueves, 21 de noviembre de 2013

¿QUÉ OPINABAN LOS ANTIGUOS GRIEGOS SOBRE EL VEGETARIANISMO?

¡Hola! 

Como en la mayoría de casos, cada vez que tengo alguna duda 'trascendental', recurro a los escritos que nos dejaron como legado los griegos o romanos. Tengo esa manía, porque me fío mucho de sus reflexiones.

Empanada rellena de 'morcilla de verano' (berenjenas y cebolla, típico de Murcia) y uva.
Cuando el año pasado comencé a interesarme más por mi alimentación y a ser consciente de qué productos consumía y de dónde procedían, se abrió ante mí un mundo desconocido pero interesante.
Cambié hábitos, me cuestioné, investigué, leí mucho sobre el tema y vi bastantes documentales o programas.

Bizcocho con harina de espelta y centeno ecológica y decorado con manzana y pasas 
de mi compañera de instituto, Matilde. Cocina de maravilla y compartimos gustos culinarios.

Ya contaré más adelante cómo planteo actualmente mi alimentación, qué alimentos integran mi dieta y qué suelo cocinar.
Ahora, me gustaría centrarme en la etimología deL término del título y de la opinión que sobre una dieta libre de animales tenían algunos autores antiguos.

El término 'vegetariano' procede del latín, del adjetivo 'vegetus' que significa 'vivo, agudo, dispuesto o vigoroso'. (Curioso, ¿eh? Sobre todo, para aquellos que se piensan que, por lo general, estamos faltos de energía, vitaminas o proteínas).

Sandía ecológica fresquita...¡¡me encanta comer fruta!!

En cambio, el término 'vegano' es posterior y, por lo que he podido leer, no procede del latín directamente, si no de la contracción de la palabra inglesa 'vegetarian'.

Otro etimología que me llamó muchísimo la atención es la de la palabra 'carne' o 'carnívoro'. Esta última sería en griego σαρκοφάγος, compuesta por los términos σάρξ, σαρκός carne y la segunda parte referida al verbo 'comer' en pasado, φάγον.

Pues bien, en contra de los filósofos estoicos, que defendían la ingesta de carne, Plutarco hace una crítica bastante realista y sincera hacia esta práctica. En el libro IX de su obra Moralia titulado 'Sobre comer carne', podéis leer el texto completo (pincha aquí).

Los estoicos, que hasta entonces me caían bien, dejaron de gustarme cuando leí que decían que nada teníamos que ver con los animales y que estos, además, eran irracionales. Como si estos fueran ya motivos suficientes para derramar sangre, dolor y sufrimiento.

Al igual que creían los órficos y pitagóricos, Plutarco nos habla del concepto de la 'transmigración de las almas', es decir, que posiblemente ese animalillo que nos disponemos a comer sea la reencarnación de algún conocido, familiar o simple ciudadano que ya no está con nosotros en esta vida.

También argumenta que el consumo de carne lleva a la contaminación de nuestro cuerpo, que no se debe hacer por compasión o respeto hacia aquellos animales que sienten y sufren o que, por el bien de nuestro cuerpo, este no está, anatómicamente hablando, preparado para ello.

Tarta de manzanas ecológicas: natural y rica, con canela y panela.
Hay muchos escritos que nos dejaron los anrtiguos y entre ellos Pitágoras y sus seguidores o los que seguían la doctrina órfica. Más adelante hablaré de ellos, pero me gustaría destacar varios fragmentos del texto de Plutarco que bien se podría aplicar en la actualidad y son claves para mí:

"...Ahora bien, a quienes vivís en la actualidad, ¿qué arrebato o qué locura os impulsa a mancillaros con sangre, cuando tenéis cubiertas vuestras necesidades? ¿Por qué hacéis escarnio de la tierra como si no pudiera alimentaros?...¿No os avergonzáis de mezclar nuestros frutos con sangre y muerte?...".

"...Pero hay algo más terrible: la mesa una vez recogida, hay más restos que alimentos ingeridos...".

"...Sucede que la ingestión de carne es antinatural no sólo para el cuerpo sino que también torna grasiento el espíritu debido a la saciedad y al hartazgo...".

"... Al parecer somos más sensibles a los actos contra las costumbres que a los actos contra la naturaleza...".

..."Veamos: ¿Cómo no considerar ostentosa una cena en la que muere un ser animado? ¿Consideramos que una vida tiene escaso valor?...".

Y esto nos lo decía Plutarco, que vivió en el siglo I. ¿Qué os parece?

EL MEJOR REGALO DE NUESTRA VIDA

Hoy, ya puedo decir que Leo ha decidido dejar de tomar teta. Tres años y medio. ¿Y qué más da si el tiempo no existe más que en nuestra men...